El pasado 15 de febrero el CETA fue aprobado en el Parlamento Europeo con los votos a favor del PP, PSOE y Ciudadanos. Queda pendiente la ratificación por cada uno de los 28 estados miembros de la UE, aunque pretenden que este acuerdo empiece a aplicarse de forma provisional muy pronto (posiblemente en abril). Ante esta situación, numerosas organizaciones sociales de toda Europa afirman que continuarán con sus movilizaciones, explorando además otras vías (como la judicial) para parar este tratado.
Mientras tanto en España el gobierno se dispone a aprobarlo a toda prisa con la esperanza de no despertar mucho debate entre la ciudadanía (como ya sucedió el pasado mes de septiembre, cuando el gobierno del PP ¡en funciones! dio el visto bueno a la firma del CETA en el Consejo Europeo). Así que, mientras en países como Bélgica, Holanda o Francia la aprobación conllevará un debate parlamentario y social, en España probablemente se tramite sin pena ni gloria y se de el OK al tratado en los próximos meses.